martes, mayo 05, 2009

10 consejos para respetar la vida humana

Me lo pasaron en el facebook, no sé la fuente.
(en itálica pongo mis notas)


1. Aprende a amar la vida humana por pequeña, débil, o indefensa que parezca: la verdadera culminación del desarrollo humano son las personas que practican el amor y la misericordia hacia sus semejantes. Ama de manera especial a quienes padecen algún tipo de discapacidad o de déficit social. Déjate enriquecer por los que aparentan no aportar mucho.
Claro, la realidad es que el amor nos iguala, más allá de nuestras capacidades. ¿A quién le importa si alguien está en silla de ruedas? ¡seamos amigos y juguemos!


2. En situaciones de conflicto protege siempre al más débil y huye de tomar decisiones irreversibles: un corazón verdaderamente humano se va muriendo cada vez que cede a la soberbia y a la prepotencia. Si las buscas, siempre encontrarás personas dispuestas a ayudarte para defender la vida de la que eres responsable.
Hay decisiones que si bien no son reversibles, son inclaudicables, como por ejemplo: amar.

3. Valora el tesoro que supone ser madre. Ninguna expresión de amor es tan fuerte como la generosidad de la madre hacia el hijo que nace en las entrañas. Sé muy agradecido con tu madre y con todas las madres.
Las madres están llamadas a nunca estar solas. ¿Estás embarazada? Dios te está diciendo que no estás sola. ¡tenés a alguien en tu vientre!

4. Valora la responsabilidad de ser padre, el don incomparable que ello supone. Supera cualquier forma de machismo que ofende la dignidad de la mujer y rebaja al varón muy por debajo de su más elemental dignidad. Nunca mires a las personas de otro sexo como un objeto.
Los hombres -y lo digo porque soy hombre- no sabemos nada de nada. Acá las que saben son las mujeres

5. Cultiva la esperanza en tu corazón: cada niño o niña que comienza a vivir en el seno de una mujer es un regalo que Dios nos hace a todos. Nadie puede anticipar perfectamente cuánto bien está llamado a hacer. Nadie puede con justicia mirar al otro como un estorbo. Los niños y las niñas son la alegría de civilización. ¿Qué sería de nuestro mundo si la madre de Lincoln, la de Einstein, la de Marie Curie, la de Ingrid Bergman, la de Martin Luther King o la de Gandhi no hubiesen aceptado a sus hijos cuando estaban en sus entrañas? ¿O si la vida de alguien próximo que has conocido o querido hubiera sido rechazada desde su inicio?

6. Contribuye como ciudadano o como político a que las leyes ayuden a las personas a tomar las mejores decisiones. Rechaza cuantas hacen presión para que las personas decidamos de modo contrario a nuestra vocación al amor, a nuestra pasión por la dignidad de las personas y sus derechos humanos fundamentales, especialmente de los más indefensos, como son los niños y niñas antes de nacer. Localiza la falsa compasión que lleva a la equivocación y recházala de plano.

7. Admira el valor de las madres que aceptan seguir llevando adelante su maternidad en soledad. Apoya con todas tus fuerzas que pueda llevar adelante su deseo. Pide a la comunidad social y política que les ayude de modo eficaz.
Además, creo, podemos utilizar la palabra para hacerle la vida más fáciles a las personas. Si alguien está en un problema, podemos escuchar y tratar de tirarle una rosa. Escuchemos, miremos a los ojos, intentemos comprender desde donde nos habla el otro, no juzguemos actitudes cuando no sabemos por qué fueron tomadas, ayudemos a que el otro esté mejor.

8. No pierdas el tiempo juzgando o condenando a quienes se hayan equivocado por no respetar los derechos de los más débiles; que en tu calor y comprensión encuentren una ayuda para no volverlo a cometer y para ayudar a otros para que no se confundan. Ayuda a cuantas mujeres hayan podido pasar por momentos de angustia ante el temor de ser madres. Ilumina con delicadeza a cuantos han podido aconsejarles mal.
Esto me parece muy importante. No se trata de juzgar o maltratar a la madre que ha abortado. El aborto se encuentra en un lugar muy delicado, es una relación entre la persona fallecida, la madre y Dios. No podemos creernos tan poderosos como para pretender tener partido en esa charla. La mujer que a cometido aborto necesita amor, no otra cosa.

9. No separes el valor de la sexualidad humana de su responsabilidad con respecto a la vida. Los cuerpos de los hombres y las mujeres no son juguetes, ya que pueden colaborar con lo más grande que pueden hacer las personas: dar la vida a otras. Aprende a descubrir la maravilla que supone poder comprometer tu vida en matrimonio para traer responsablemente al mundo hijos que sean amados.

10. Sé fuerte para aguantar con paz las críticas de quienes te acusen injustamente de obrar sin amor. La verdad es capaz de imponerse a las ligerezas de la lengua si tu corazón se mantiene sereno y si tu inteligencia propone con perseverancia el verdadero bien que acompaña la vida humana más débil e indefensa. Confía en la fuerza del amor, de la razón, de los argumentos. Cuenta con la ayuda de Dios, del Dios que cuida de la vida de los pobres e indefensos. Rechaza completamente combatir la violencia a través de nueva violencia.

No hay comentarios.:

IGUAL, NO ES PORQUE LO DICE LA LEY

La Argentina declara que que debe interpretarse por niño todo ser humano desde el momento de su concepción y hasta los dieciocho (18) años de edad. " Ley 23.849